En Cataluña se dispone de datos obtenidos a partir de los estudios sobre evaluación del estado nutricional y de los hábitos alimentarios de la población catalana. Se ha podido observar que los hábitos alimentarios se traducen en un consumo muy favorable, propio de los países mediterráneos, que es necesario conservar y en algunos casos recuperar, especialmente entre los colectivos de población más jóvenes.

Otros estudios efectuados en España presentan una marcada coincidencia con los datos obtenidos en los estudios de Cataluña. Según los estudios nutricionales, en la evolución del patrón alimentario de los catalanes, se observan las siguientes tendencias:

ASPECTOS POSITIVOS

ASPECTOS NEGATIVOS

  • Incremento del consumo de aceite de oliva, y en particular de las variedades vírgenes.
  • Incremento del consumo de derivados lácteos, sobre todo de los bajos en grasa.
  • Incremento del consumo de fruta seca.
  • Reducción del consumo de carnes.
  • Disminución del consumo de frutas y hortalizas.
  • Disminución del consumo de pescado.
  • Incremento del consumo de bollería.

Los expertos del ámbito de la alimentación y de la nutrición consideran que, para poder mantener y promover el perfil alimentario del Mediterráneo, hemos de ser capaces de adaptar la alimentación mediterránea a los cambios sociológicos y culturales que se han producido en las últimas décadas, así como a los que se vayan produciendo.