Pirámide de la Dieta Mediterránea

Fuente: Fundación Dieta Mediterránea
http://dietamediterranea.com/
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Según evidencia la ciencia, los mediterráneos consiguieron, a través de los siglos, configurar un modelo alimentario excelente para la salud. La dieta o alimentación mediterránea (AM) es una rica herencia cultural que, a partir de la simplicidad y la variedad, ha creado una combinación equilibrada y completa de alimentos que no está reñida con el placer gastronómico.

La AM se define como un modelo de alimentación muy variado, basado principalmente en productos frescos, locales y de temporada. No se trata de un modelo homogéneo en toda el área mediterránea sino que presenta variaciones regionales de un mismo patrón alimentario. Estas son las principales características en común:

  • Consumo abundante de alimentos vegetales: verduras, fruta, legumbres, fruta seca y cereales como la pasta, el pan y el arroz (preferentemente integrales).
  • Uso de aceite de oliva como principal fuente de grasa, tanto para cocinar como para aliñar.
  • Bajo consumo en frecuencia y cantidad, de productos animales y un consumo moderado de aves y derivados lácteos. En cambio, más consumo de pescado vinculado a la proximidad del mar.
  • Otro componente uniforme en los hábitos mediterráneos lo constituye el consumo mayoritario de fruta como postre y de vino con moderación en las comidas.

Muchas son las características de la dieta mediterránea que la convierten en una de las opciones más saludables.:

  • la variedad de productos vegetales y su consumo elevado por encima de los alimentos de origen animal.
  • la frugalidad vitamínica (aportada por las frutas y verduras)
  • la riqueza de hidratos de carbono complejos y fibra (ligada al consumo de cereales integrales)
  • la presencia de una de las joyas de nuestra gastronomía: el aceite de oliva.

Históricamente, según estudios epidemiológicos, las dietas consumidas por las poblaciones mediterráneas han sido de gran interés. La observación de la baja incidencia de enfermedades del corazón y de la circulación, así como una mayor esperanza de vida entre las poblaciones del Mediterráneo, ha motivado múltiples investigaciones sobre “dieta mediterránea y salud”.

Además de los aspectos alimentarios, el estilo de vida mediterráneo se caracteriza por la práctica regular de ejercicio físico integrado en la vida cotidiana, la socialización durante las comidas, etc. Todos estos aspectos, en conjunto están vinculados a la prevención de enfermedades.

En las últimas décadas, los estilos de vida mediterráneos han sufrido cambios que comprometen seriamente el legado cultural y saludable del Mediterráneo.